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REVIEWS: La republica del vino

Extraordinaria y negrísima
sátira sobre la corrupción y los excesos del régimen chino, un retrato
fidedigno de nuestra degeneración como especie. La historia
(aparentemente «detectivezca») empieza cuando Ding Gou'er (un
investigador criminal) es enviado a la República del vino, su misión:
desmantelar una red de antropofagia infantil (sí, comen bebés). Nada más
llegar nuestro detective (con hemorroides e incontinencia) cae en el
aciago destino del alcohol, arruinando por completo su investigación
(toda la novela estará borracho, meado, revolcado, vomitado...), siendo
persuadido constantemente a empinar el codo, viviendo borracheras y
resacas (perdiendo la conciencia, alucinando... Me recordó El almuerzo
desnudo de Burroughs) en las circunstancias más absurdas, acompañado de
personajes bastante extraños. La novela en principio, da asco... luego
te acostumbras y da risa, aunque culposa. La república del vino podría
encajar dentro del realismo mágico (de García Márquez) y el realismo
sucio (de Ryu Murakami), yo la clasificaría como «realismo alucinado y
crudo». Ya había leído varias novelas de Mo Yan (para quien no lo sepa,
es mi escritor favorito) pero ésta me dejó en shock, realmente me
sorprendió, no sólo por el contenido enfermizo sino por la fascinante
estructura narrativa: la novela está dividida en dos partes, la historia
principal (que mencioné arriba) y la historia secundaria (génesis de la
principal) donde Mo Yan (al igual que En la vida y la muerte me están
desgastando) se hace personaje en su propia novela, critica su obra y se
burla de sí mismo... Se preguntarán, ¿cómo? Pues, a medida que
transcurre la historia principal, a modo epistolar, vamos leyendo la
correspondencia entre Mo Yan y un «moyalieber» quien le habla de la
República del vino y éste le roba la idea, plagia la mayoría de relatos
que le envía su discípulo (8 creo, todos bastante crudos... destaco dos,
1) la rebelión de un grupo de bebés en un campo de engorde y matanza.
2) la minuciosa explicación de cómo preparar un bebé asado); o sea, Mo
Yan sugiere que La república del vino nace del plagio a uno de sus
seguidores...

La historia tiene de todo: sangre, sexo, enanos,
hechiceras, escenarios fantasmagóricos y amplía gama de gastronomía
inolvidable. 451 páginas en la editorial Kailas, se lee rápido, es muy
divertido, el último capítulo es épico... (estoy seguro que Mo Yan la
escribió borracho). No es la mejor novela de Mo Yan, diría que la más
regular.... pero si les gusta el gore, el humor negro y el cinismo
sardónico, léanla YA.
Jonathan Graffe
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